Una familia española, ha viajado recientemente a Ucrania, donde para asistir al nacimiento de su hija mediante maternidad subrogada, y ha quedado atrapada sin poder regresar a España. Se estima que hay muchos en la misma situación.

 

CORONAVIRUS Y MATERNIDAD SUBROGADA

La crisis global y el cierre de fronteras pone en peligro a las familias

 

Gema García y su marido, llegaron a Kiev (capital de Ucrania) el 8 de marzo de 2020, el mismo día que nació su hija, y ahora no pueden regresar a España. El país está en cuarentena a causa del coronavirus y las administraciones públicas, cerradas. En la embajada española no responden. Gema García y su marido piden ayuda para que, desde el consulado, que tiene potestad, les den un salvoconducto y les faciliten el pasaporte de su hija.

Son una familia de Villarrubia de los Ojos (ubicado en la Provincia Española de Ciudad Real) y se encuentran, en estos momentos, atrapados en Ucrania, en concreto en la ciudad de Kiev, con una hija por gestación subrogada.

Ellos, al igual que otra quincena de familias españolas, fueron a buscar a su hija el pasado 8 de marzo de 2020, el mismo día que nació la preciosa Marina Esperanza, y allí se han quedado atrapados tras decretarse, en todo el país, una cuarentena a causa del coronavirus y cerrarse todas las administraciones públicas.

Gema García ha expresado que están desesperados y preocupados. Ante la parálisis institucional es imposible realizar los trámites legales de su hija y poder regresar a España. “Estamos en un limbo total, no tenemos sanidad, vivimos en un piso del que no podemos salir para nada. Mi marido cada dos días acude a comprar alimentos y nada más”, ha indicado.

 

Incertidumbre ante el cierre de fronteras

A esta situación de incertidumbre se añade que no saben cuando se van a cerrar las fronteras y que su marido es diabético y necesita inyectarse insulina, con el consiguiente miedo a que se le acabe la medicación.

Gema añade que en la embajada española “no responden”. “Nosotros hemos enviado al cónsul toda la documentación requerida; la prueba de ADN que demuestra que es nuestra hija, la renuncia de la gestante, etc, pero nadie nos da una solución”.

“Pedimos ayuda para que, desde el consulado, que tiene potestad, nos den un salvoconducto y nos faciliten el pasaporte de nuestra hija”, afirma con la esperanza de que la solución llegue pronto.

 

Unos trámites imposibles de cumplir en cuarentena

Añade que, hasta el mes de febrero de 2019, que el Gobierno de España dictó una instrucción diferente, sólo era necesaria una prueba de ADN del nacido y su certificado de nacimiento y se le otorgaba la nacionalidad española. Sin embargo, desde hace ya más de un año, esa nueva instrucción deniega la nacionalidad española de los menores y la única alternativa que tienen las familias es obtener la ciudadania ucraniana, algo ahora imposible de obtener, al estar cerrado el registro civil.

“Si hubiéramos conseguido la ciudadanía ucraniana de nuestra hija podríamos haber vuelto a España”, ha relatado Gema García, un proceso que suele durar entre dos y tres meses. “En circunstancias normales no hubiera pasado nada, estaríamos ese tiempo aquí resolviendo los papeles, pero la situación, ahora, es radicalmente distinta. Con la epidemia de coronavirus sólo queremos volver a España, a Villarrubia, con nuestra hija, y estar cerca de nuestras familias. Estamos muy preocupados por la situación que estamos viviendo aquí y la que están viviendo nuestros seres queridos en España”, indica.

 

Comenzaron con el proceso de gestación subrogada en 2018

Gema García ha precisado que ella y su marido, que viven en Villarrubia de los Ojos, comenzaron con el proceso de gestación subrogada en 2018, ocho años después de haber estado intentando la maternidad natural. Explica que tuvo un aborto a las 20 semanas de gestación, en el año 2016, y poco después un médico le comunicó que la maternidad natural era inviable, “porque mi útero es incapaz de gestar”.

A través de una ginecóloga del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) se informaron de la gestación subrogada y, en 2018, empezaron el proceso en Ucrania. En 2019 consiguieron el embarazo y el pasado día 8 de marzo nació su hija, a la que han puesto el nombre de Marina Esperanza, que pesó 3,400 y que se encuentra en perfecto estado de salud.

Ahora solo quieren regresar a España, a su pueblo, con su preciosa niña, algo que, asegura, solo puede lograr el Gobierno español al que le pide que deje al margen las ideologías y les busque, cuanto antes, una solución.

 

Si desea más información sobre los aspectos legales de la maternidad subrogada o gestación solidaria, puede escribirnos al email de contacto.

Saludos a todxs!!

 

Dr. Juan Pablo Rojas Pascual

Abogado - Maternidad Subrogada

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