

Al no existir todavía una ley nacional que regule específicamente la gestación por sustitución en Argentina, el sistema legal se apoya en lo que llamamos jurisprudencia.
Esto significa que los jueces, basándose en la Constitución y los Derechos Humanos, dictan sentencias que avalan estos procedimientos, creando un camino seguro para los nuevos modelos de familia.
A continuación, analizamos cómo los tribunales argentinos han ido respaldando este tratamiento a través de fallos ejemplares.
La mayoría de los jueces argentinos coinciden en un concepto clave: la voluntad procreacional. Este principio establece que «padre o madre es quien desea serlo», expresando su consentimiento previo, libre e informado.
En las sentencias favorables, la justicia argentina prioriza el derecho a la identidad y a la vida familiar por sobre las formas biológicas tradicionales, permitiendo que en el acta de nacimiento figuren los padres de intención y no la mujer gestante.
A lo largo de los últimos años, se han dictado cientos de fallos positivos en diversas jurisdicciones de Argentina (como CABA, Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Santa Fe). Los puntos comunes de estas sentencias favorables suelen ser:
Protección del interés superior del niño: Los jueces buscan que el bebé tenga su identidad resuelta desde el primer día.
Reconocimiento de la diversidad familiar: Sentencias que han permitido a parejas de hombres o padres solteros inscribir a sus hijos sin obstáculos.
Validación del carácter altruista: Los fallos ratifican el acuerdo cuando se demuestra que la gestante actúa por solidaridad y no por un fin comercial.
La recomendación general de los expertos es contar con una sentencia judicial previa.
Obtener un fallo favorable antes del proceso médico brinda:
Seguridad jurídica: Define claramente los derechos y obligaciones de todas las partes.
Tranquilidad registral: Facilita que el Registro Civil emita la partida de nacimiento correctamente a nombre de los padres de intención.
Respaldo para la gestante: Asegura que su rol ha sido debidamente comprendido y protegido por la ley.
Argentina se ha convertido en un referente regional porque combina centros de fertilidad de alta complejidad con un Poder Judicial que, de manera creciente, reconoce que la realidad social y científica va por delante de las leyes. Las sentencias favorables no son excepciones, sino una tendencia consolidada que garantiza que el sueño de formar una familia sea legalmente sólido.
Los antecedentes judiciales en Argentina demuestran que el sistema legal es receptivo y humano frente a la necesidad de las personas de recurrir a la gestación subrogada.
Cada sentencia favorable es un ladrillo más en la construcción de un marco de confianza para quienes inician este proceso.
Si bien el camino legal requiere paciencia y el acompañamiento de abogados especialistas, la jurisprudencia actual es sumamente alentadora y confirma que, en Argentina, el deseo de ser padres bajo esta técnica está plenamente protegido por el derecho.