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Las malformaciones uterinas son una de las causas principales de infertilidad en la mujer.  Existen distintos tipos de malformaciones y dependiendo de la gravedad de la misma habrá mayor dificultad para lograr el embarazo o directamente no existirá esa posibilidad.  Impedirá que se produzca el embarazo o que el mismo llegue a término. 

 

¿Qué son las malformaciones uterinas?

Una malformación uterina es el resultado de un desarrollo anormal de los conductos mullerianos durante el desarrollo del embrión. Los síntomas en la mujer van desde una amenorrea (ausencia de menstruación), infertilidad (imposibilidad de concebir un hijo naturalmente), pérdida recurrente de embarazos y dolor, hasta un funcionamiento normal dependiendo de la naturaleza del defecto.

Cualquier malformación uterina puede influir de forma negativa en la fertilidad femenina, ya sea provocando fallos de implantación o abortos de repetición. En cambio, las pequeñas malformaciones apenas afectan al embarazo.

Las alteraciones uterinas suelen ser congénitas, es decir, se tienen desde el nacimiento. No obstante, en algunos casos, pueden aparecer debido a una patología posterior.

 

¿Cuál es la causa de las malformaciones uterinas?

Las causas que originan las malformaciones uterinas son diversas:

Pueden ser originadas por defectos genéticos (los cuales pueden ser o no ser hereditarios), también pueden producirlas la exposición a radiaciones de la madre durante el desarrollo embrionario de la persona afectada, las infecciones intrauterinas durante el embarazo o el tratamiento con ciertas drogas peligrosas para el desarrollo del embrión.

En la mayoría de casos, la mujer no sabe que tiene una malformación uterina hasta que intenta quedarse embarazada y tiene dificultad para conseguirlo. De hecho, algunas de mujeres que consiguen el embarazo en forma natural puede que jamás se enteren si su útero tenía forma anormal.

Las malformaciones uterinas no siempre implican tener síntomas como dolor o alteraciones de la menstruación que hagan sospechar a la mujer de una posible anomalía.

 

¿Qué clases de malformaciones uterinas existen?

La clasificación de la Asociación Americana de Medicina Reproductiva distingue los siguientes tipos:

  • Clase I: Agenesia mulleriana (ausencia de útero).
    • El útero no está presente, vagina rudimentaria o ausente. Esta condición también es llamada síndrome Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser. La paciente con síndrome MRKH tendrá amenorrea primaria.
  • Clase II: Útero unicornio (útero de un solo lado).
    • Solo se forman uno de los lados de los conductos Mullerianos. El útero tiene una forma típica de plátano en las imágenes del sistema.
  • Clase III: Útero didelfo (doble útero).
    • Ambos conductos Mullerianos se desarrollan pero no se llegan a fusionar, por ende la paciente tiene un “doble útero”. En esta condición pueden darse un doble cérvix, una partición vaginal o embarazos espontáneos en ambos úteros. Ver Nacimiento de Trillizos de Útero Didelfo para el caso de una mujer que tuvo trillizos, unos gemelos en un útero y una niña en el otro.
  • Clase IV: Útero Bicornio (útero con dos cuernos).
    • Solo la parte superior del sistema Mulleriano no se fusiona dando como resultado que la parte caudal del útero sea normal. La parte craneal del útero está bifurcada provocando así que el útero tenga “forma de corazón”.
  • Clase V: Útero Particionado (Septum uterino o partición).
    • Los dos conductos Mullerianos están fusionados pero la separación entre ellos todavía está presente, separando el sistema en dos partes. Con un septum completo la vagina, el cérvix y el útero se pueden separar. Usualmente el septum afecta solo la parte craneal del útero. Un septum uterino es la malformación uterina más común y la causa de muchos abortos espontáneos. Es diagnosticado por técnicas de imágenes médicas como ultrasonidos o resonancias magnéticas (MRI por sus siglas en inglés).   Un septum uterino puede ser corregido con una histeroscopia.
  • Clase VI: Útero dietilestilbestrol (DES).
    • La cavidad uterina tiene “forma de T” como resultado de la exposición fetal al dietilestilbestrol. Aunque en algunas circunstancias no se asocia a la exposición intrautero de este medicamento y aparece de forma espontánea.

Una variación adicional es el útero útero arcuato donde hay un hoyuelo cóncavo en el fondo uterino dentro de la cavidad.

Un útero rudimentario son los restos uterinos no conectados con el cérvix y la vagina y pueden ser encontrados al otro lado de un útero unicornio.

 

¿Cómo se diagnostican las malformaciones uterinas?

Aparte del examen físico, el médico necesitará tomar imágenes para determinar las características de la malformación: ultrasonografía ginecológica, resonancia magnética (MRI) pélvica o histerosalpingografía.

Un histerosalpingograma no es considerado de utilidad debido a su inhabilidad para evaluar el contorno exterior del útero y distinguir entre un bicornio y un útero particionado. Adicionalmente una laparoscopia y/o histeroscopia pueden ser recetados. Al contrario de lo que pudiera pensarse, esta "malformación" no representa incomodidad alguna para la mujer que la presente.

La resonancia magnética (MRI) es considerada la mejor herramienta de diagnóstico debido a sus capacidades de multiplanos así como también su habilidad de evaluar el contorno uterino, zona nodal, y otras anatomías pélvicas.

 

¿Que tratamiento se utiliza para corregir una malformación?

Una intervención quirúrgica dependerá de la gravedad y complejidad de la patología.

Con un útero didelfo, usualmente no se recomienda cirugía. Un septum uterino puede ser ajustado con una simple cirugía ambulatoria que combina laparoscopía con histeroscopia. Este procedimiento hace decrecer de forma significativa la tasa de abortos espontáneos en mujeres con esta anomalía.

 

Relación entre las malformaciones uterinas y la maternidad subrogada.

En los casos más severos de malformaciones uterinas, la mujer sufrirá de la imposibilidad de quedarse embarazada y tener hijos, debido a la dificultad en la implantación y la posterior gestación del embrión en el endometrio.  

Si la patología es severa y no puede corregirse con una intervención quirúrgica, las opciones para formar una familia y tener hijos, serán la adopción o la maternidad subrogada.

Todas tenemos derecho a formar una familia, y no debemos claudicar en nuestro proyecto de vida, por las limitaciones que nos impuso la naturaleza.  Si sufres este problema de salud, consulta, averigua, escríbenos, y ten en cuenta que siempre se puede.

Saludos a todas!

 

Marcela Barrionuevo

Escritora

www.maternidadsubrogada.com.ar

 

 

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